Imaginemos que por fin lo consigues,
Conquistas y arrancas la esperanza,
Frustrado, silencioso, persuadido,
Hacia el olvido que prefieres,
Hacia la felicidad.
Nada más, nada de estupideces,
Nada de tener como objetivo soportar sufrimientos correctamente,
Nada de exigirme la dignidad que no poseo,
Para no patalear, para no llorar, para no increparte.
Nada de plegarias que no tienen respuesta,
Nada de penitencia que carecen de sentido!,
Nada de anhelos infundamentados,
Para sí arreglarse, para sí quererme, para sí ser libre.
Nada de realizarse en contemplar,
Nada de miedos y vergüenzas inútiles,
Nada de teorizar, condicionar, extrañarte e irritarme,
Para no luchar, para no pensar, para dejar de esperar.
Imaginemos que por fin lo consigues!,
Que me dejas sin oración para morder,
Sin fe para clavar las uñas,
Que me dejes con un ideal inexistido,
Con una vida por delante que nunca tuvo qué perder,
Porque lo tiene todo!.
Imaginemos que te olvido, que ya no eres,
Imaginemos que tengo todo por jurar, nada que seguir,
Imaginemos que eres una más, que eres una ausencia de dios,
Imaginemos que... imaginemos todo!,
Imaginemos que no te busco,
Imaginemos que ya no me siento culpable,
Imaginemos que ya no me siento víctima,
Imaginemos que no me preocupas,
Imaginemos que puedo tomarte y dejarte,
Imaginemos que nuevamente ando buscando,
O inclusive... que nuevamente he encontrado!
Imaginemos que yo también puedo,
Imaginemos que yo soy tú!!!
*Y fue parido un día que sentí que no tenía brazos ni piernas y era ciego.
Espíritu con humor no es estar alegre siempre, es echarlo todo para la risa.
domingo, 5 de abril de 2009
sábado, 4 de abril de 2009
Relaciones humanas callamperas
He estado pensando mucho acerca de las relaciones humanas que tengo o me gustaría tener. Sin intenciones de clasificarlas o adjetivarlas, empecé a pensar qué es lo que me mueve a prenderme tanto de aquellas, porqué hay gente que me encanta y otras no, porque guardo las relaciones que ya tengo y porque deseo con tanto fervor algunas que no. En verdad, fueron pensamientos más bien negativos.
Después del encuentro fugaz de ayer en un contexto totalmente inesperado, una clara ejemplificación surgió en mi mente con la típica nostalgia lejana de siempre. Claro, no había otro modelo para ejemplificar lo que empezaba a sentir desde que empecé a pensar esto: la fragilidad de las relaciones en general. Y es que, después de tanto amor jamás me cabrá en la cabeza que puedan suceder cosas como esas.
Así la vida me parece frágil, muy frágil. ¿Acaso no tengo el valor y la seguridad para poder desechar a gente importante?, ¿acaso por una noche, por un combo en la cara, por unas puteadas es necesario dejar a gente importante?.
No sé, quizás soy muy intransigente y estúpido y me gustaría que fueran así las demás personas para no sentirme que sólo yo soy el que las caga, pero de verdad creo que detesto esto de las relaciones humanas. No deberían ser así.
Dinámicas, relaciones humanas dinámicas, la existencia es dinámica, tiene buenas cosas y malas cosas y todo es así. No encuentro justo, no encuentro la lógica, ni encuentro un equilibrio en mandar a la mierda todo por alguna acción no muy grave.
No estoy diciendo que todos podemos hacer lo que nos plazca hacer, hay cosas que sí marcan hitos y son permanentes. Pero la mayoría de las cosas sana y eso se debería dejar pasar.
No por simple voluntad, por un moretón en la cara, por un pollo en la cara, por alguna mujer u hombre equis, por una curadera, por un despecho, por un pendrive... la gente debería dejar de hablarse y quererse. De verdad que no, me da mucha... pena que las cosas terminen así. Me da lo mismo que sea un tiempo, unas horas, alguna tratada mal o alguna puteada; la verdad soy difícil de ofender y si lo hago, exploto y se me pasa de inmediato (a menos que te curao xD), así que no me tomen nunca en serio, como ya saben varios.
Pienso que en esto de enojarse, la dinámica positiva es la de corta duración, no es bueno quedarse permanentemente con un sentimiento que procura distanciarse de alguna persona y haciendo que ella te importe para estar enojado con ella, ni menos aún, haciendo que no existe, eliminando todo contacto y buena educación.
Al fin y al cabo, es todo una contradicción. Si digo que la vida es dinámica, debiera existir todo y si no existiera esto, de que la gente importante se deje de hablar y luego se odie, alegaría también por ello. Pero escribo esto porque las relaciones deberían ser más justas y firmes. No tan circunstanciales, todos, todos los son!, circunstanciales, aman cuando pueden, buscan cuando tienen algo asegurado y, especialmente, ven cuando quieren.
Igual amo a mi humanidad fea que es lo mejor cuando se combina cn mi parte divina.
Después del encuentro fugaz de ayer en un contexto totalmente inesperado, una clara ejemplificación surgió en mi mente con la típica nostalgia lejana de siempre. Claro, no había otro modelo para ejemplificar lo que empezaba a sentir desde que empecé a pensar esto: la fragilidad de las relaciones en general. Y es que, después de tanto amor jamás me cabrá en la cabeza que puedan suceder cosas como esas.
Así la vida me parece frágil, muy frágil. ¿Acaso no tengo el valor y la seguridad para poder desechar a gente importante?, ¿acaso por una noche, por un combo en la cara, por unas puteadas es necesario dejar a gente importante?.
No sé, quizás soy muy intransigente y estúpido y me gustaría que fueran así las demás personas para no sentirme que sólo yo soy el que las caga, pero de verdad creo que detesto esto de las relaciones humanas. No deberían ser así.
Dinámicas, relaciones humanas dinámicas, la existencia es dinámica, tiene buenas cosas y malas cosas y todo es así. No encuentro justo, no encuentro la lógica, ni encuentro un equilibrio en mandar a la mierda todo por alguna acción no muy grave.
No estoy diciendo que todos podemos hacer lo que nos plazca hacer, hay cosas que sí marcan hitos y son permanentes. Pero la mayoría de las cosas sana y eso se debería dejar pasar.
No por simple voluntad, por un moretón en la cara, por un pollo en la cara, por alguna mujer u hombre equis, por una curadera, por un despecho, por un pendrive... la gente debería dejar de hablarse y quererse. De verdad que no, me da mucha... pena que las cosas terminen así. Me da lo mismo que sea un tiempo, unas horas, alguna tratada mal o alguna puteada; la verdad soy difícil de ofender y si lo hago, exploto y se me pasa de inmediato (a menos que te curao xD), así que no me tomen nunca en serio, como ya saben varios.
Pienso que en esto de enojarse, la dinámica positiva es la de corta duración, no es bueno quedarse permanentemente con un sentimiento que procura distanciarse de alguna persona y haciendo que ella te importe para estar enojado con ella, ni menos aún, haciendo que no existe, eliminando todo contacto y buena educación.
Al fin y al cabo, es todo una contradicción. Si digo que la vida es dinámica, debiera existir todo y si no existiera esto, de que la gente importante se deje de hablar y luego se odie, alegaría también por ello. Pero escribo esto porque las relaciones deberían ser más justas y firmes. No tan circunstanciales, todos, todos los son!, circunstanciales, aman cuando pueden, buscan cuando tienen algo asegurado y, especialmente, ven cuando quieren.
Igual amo a mi humanidad fea que es lo mejor cuando se combina cn mi parte divina.
domingo, 29 de marzo de 2009
La Onda
No es una clase social determinada como los “con plata” por ejemplo, ni es una moda específica como los punks. La onda (o el estilo) es más bien una mentalidad, una manera de pensar (o de no hacerlo) en que se internalizan los valores sociales y hábitos de consumo propios del “sueño americano”.
Es el alma de la sociedad de consumo.
Estar en onda es estar a tono con lo importado, lo joven y lo fácil.
Es considerar “las cosas como son” de sprite como la realidad.
Es figurarse que si uno se esfuerza, de barrendero puedes llegar a ser dueño.
Es creer que la dicha es un toyota y la felicidad máxima, un mercedes benz.
Es ser bonito y cuidar la línea.
Es trotar con los niños –la familia está muy en onda-, todos con buzos iguales y zapatillas “adidas”.
Es ofrecer no un mero whisky, sino decir: “¿quieres un Chivas o un Jhonny Walker?”.
Es comprar ropa nueva pero que parezca desgastada.
Es usar relojes de pulsera y celulares.
Es indignarse porque no hay dinero para copete, los cigarros o una tele nueva.
Es hablar de dinero, pensar en dinero, soñar en dinero.
Es recurrir a coca cola company cuando tienes sed en vez de tomar agua.
Es adorar lo importado por sobre todas las cosas.
Es sentirse importado.
Es comprar, comprar y comprar.
Es teñirse el pelo rubio o rojo, es alisárselo o enrulárselo.
Es poner posters en la pieza.
Es creerse libre y soberano.
Es vivir el mundo de fantasías de bilz y pap.
Es expresar esto mediante un computador intel pentium con una pantalla packard bell, ayudado con windows y por internet.
Nadie la controla, ni la dirige y sin embargo, cunde.
Apoyada por la publicidad (o propaganda?) comercial, va manipulando anhelos y moldeando gustos hasta inculcarnos un nuevo estilo de vida. Así, la fisonomía de la ciudad va cambiando a medida que entra en onda.
Nos lleva también a identificarnos con los jóvenes y rubias pelolais de coca cola, con los niños felices y sanos de omo y milo, con las mujeres hermosas de cabelleras brillantes de wellaton etc etc etc y pensar, que al consumirlo seremos como ellos. Como dicen siempre, el descartes de la época diría “consumo, luego existo”. Y que si fuera una religión, lider sería sus catedrales, econo sus parroquias y el centro su tierra santa.
Es este espíritu que se apoderó de nosotros, que valora algunas cosas y desprecia a otras.
Entre lo actualmente fuera de onda figuran los sueños que no tengan que ver con las aspiraciones de la onda, los pobres, tocar piano, criar gallinas, confiar en los demás, fracasar, los viejos y ser original.
Es el alma de la sociedad de consumo.
Estar en onda es estar a tono con lo importado, lo joven y lo fácil.
Es considerar “las cosas como son” de sprite como la realidad.
Es figurarse que si uno se esfuerza, de barrendero puedes llegar a ser dueño.
Es creer que la dicha es un toyota y la felicidad máxima, un mercedes benz.
Es ser bonito y cuidar la línea.
Es trotar con los niños –la familia está muy en onda-, todos con buzos iguales y zapatillas “adidas”.
Es ofrecer no un mero whisky, sino decir: “¿quieres un Chivas o un Jhonny Walker?”.
Es comprar ropa nueva pero que parezca desgastada.
Es usar relojes de pulsera y celulares.
Es indignarse porque no hay dinero para copete, los cigarros o una tele nueva.
Es hablar de dinero, pensar en dinero, soñar en dinero.
Es recurrir a coca cola company cuando tienes sed en vez de tomar agua.
Es adorar lo importado por sobre todas las cosas.
Es sentirse importado.
Es comprar, comprar y comprar.
Es teñirse el pelo rubio o rojo, es alisárselo o enrulárselo.
Es poner posters en la pieza.
Es creerse libre y soberano.
Es vivir el mundo de fantasías de bilz y pap.
Es expresar esto mediante un computador intel pentium con una pantalla packard bell, ayudado con windows y por internet.
Nadie la controla, ni la dirige y sin embargo, cunde.
Apoyada por la publicidad (o propaganda?) comercial, va manipulando anhelos y moldeando gustos hasta inculcarnos un nuevo estilo de vida. Así, la fisonomía de la ciudad va cambiando a medida que entra en onda.
Nos lleva también a identificarnos con los jóvenes y rubias pelolais de coca cola, con los niños felices y sanos de omo y milo, con las mujeres hermosas de cabelleras brillantes de wellaton etc etc etc y pensar, que al consumirlo seremos como ellos. Como dicen siempre, el descartes de la época diría “consumo, luego existo”. Y que si fuera una religión, lider sería sus catedrales, econo sus parroquias y el centro su tierra santa.
Es este espíritu que se apoderó de nosotros, que valora algunas cosas y desprecia a otras.
Entre lo actualmente fuera de onda figuran los sueños que no tengan que ver con las aspiraciones de la onda, los pobres, tocar piano, criar gallinas, confiar en los demás, fracasar, los viejos y ser original.
viernes, 27 de marzo de 2009
Esto es una declaración:
Estoy en paz y sanidad mental, esta entrada lo demuestra.
Ya pasó todo. Soy yo ante el mundo y el mundo contra mí.
Quiero ver, escuchar, sentir y vivir más.
Quiero más, sé que hay más.
Y tengo que revivir este espacio mío, que hasta el momento
se lo ha llevado todo mi http://www.fotolog.com/z_zeta_z
Y esoo poh. Además no iba tomando mucho espíritu con humor que digamos la cosa.
Ya pasó todo. Soy yo ante el mundo y el mundo contra mí.
Quiero ver, escuchar, sentir y vivir más.
Quiero más, sé que hay más.
Vivar de Fun People :)
Y tengo que revivir este espacio mío, que hasta el momento
se lo ha llevado todo mi http://www.fotolog.com/z_zeta_z
Y esoo poh. Además no iba tomando mucho espíritu con humor que digamos la cosa.
miércoles, 22 de octubre de 2008
Me obligo, me tengo.
¿Cuántas heridas ella habrá cicatrizado, con la fortaleza de una roca, cuando el destino las atormentaba?, ¿cuántas veces habrá rechazado, con la firmeza de voluntad, las oscuras tentaciones que asechaban su fidelidad?. Pero, cuando la demencia se asomó con agilidad imperceptible, que evadió esa coraza que el tiempo había forjado, dejando vulnerable al espíritu que encendía mi cuerpo... todo, todo fue diferente. Ya no soy el mismo, me quise olvidar de mí mismo, perdí muchas de mis convicciones, mis recuerdos, casi todas mis ganas, que se fundieron con las de ella y se las llevo cuándo... bueno, cuando pasó todo y qué importa el pasado, lo que importa es su proyección.
Conozco la locura porque la odio, y la odio porque mora en los abismos interiores de la persona que odio. La persona que alguna vez fui o soy.
Me tengo con mis supuestas salvaciones con la duda marcándome cada paso... el daño, me permite la felicidad de sentir. Vivir es sufrir. Sobrevivir es encontrarle sentido a ese sufrimiento. Agonizar se siente tan bien... Me tengo prefiriendo un dolor ante una supuesta alegría, más ligera, más corta, pero alegría al final. Me agarró, me dejó y me soltó un poco, tal vez para que crea que puedo. Estoy fiesta tras fiesta, achicando ansias, hasta que me duermo, me muero, me desmayo, me caigo, me pego contra la pared, golpeo pero me duele a mí, no puedo vomitar, no puedo vomitarte.
Me tengo amando, obligándome a teorizar, intelectualizar, concienciar, esperar. Alguien me advierte, es desesperación, sólo eso. Sigo todavía en el mismo día, nublado, frío, sin guantes, con una cerveza en la mano y monologueando mi perdición.
Me tengo... haciendo hablar cosas coherentes, cuando en realidad mejor no digo nada, me tengo así y me tengo vibrándome las venas de ansiedad de... de sed, ansiedad por más. Me tengo con ir más rápido hasta que no pueda parar. Me calmo. Vuelvo en soledad. Pienso automatizar algunos descansos, pienso que sino no hace falta que me suicide porque me muero. Me tienen con mis escritos y mi cerebro se sale, cada vez más fácil.
Me invento algunas reconciliaciones con el entorno, pero qué me importa, todo por un trago, ahora ya, no mañana cuando no esté, ¿y si estoy qué?. Me tengo con mis libros, mis bandas, mis películas, mi discurso, egoísta, autocompasivo, monotemático, dime qué?. Suicidio en masa, descansamos, tranquilos, quietos, me preparo levemente y cobarde. Me tengo, me agarré haciendo lo que esperaban que hiciera en el lugar apropiado, tan apropiado que no quiero salir, tan apropiado que no encuentro otra forma de vivir. ¿A ti también?, ¿te pasa lo mismo?, me olvidé de ti, me olvidé de ti... me olvidé.
Conozco la locura porque la odio, y la odio porque mora en los abismos interiores de la persona que odio. La persona que alguna vez fui o soy.
Me tengo con mis supuestas salvaciones con la duda marcándome cada paso... el daño, me permite la felicidad de sentir. Vivir es sufrir. Sobrevivir es encontrarle sentido a ese sufrimiento. Agonizar se siente tan bien... Me tengo prefiriendo un dolor ante una supuesta alegría, más ligera, más corta, pero alegría al final. Me agarró, me dejó y me soltó un poco, tal vez para que crea que puedo. Estoy fiesta tras fiesta, achicando ansias, hasta que me duermo, me muero, me desmayo, me caigo, me pego contra la pared, golpeo pero me duele a mí, no puedo vomitar, no puedo vomitarte.
Me tengo amando, obligándome a teorizar, intelectualizar, concienciar, esperar. Alguien me advierte, es desesperación, sólo eso. Sigo todavía en el mismo día, nublado, frío, sin guantes, con una cerveza en la mano y monologueando mi perdición.
Me tengo... haciendo hablar cosas coherentes, cuando en realidad mejor no digo nada, me tengo así y me tengo vibrándome las venas de ansiedad de... de sed, ansiedad por más. Me tengo con ir más rápido hasta que no pueda parar. Me calmo. Vuelvo en soledad. Pienso automatizar algunos descansos, pienso que sino no hace falta que me suicide porque me muero. Me tienen con mis escritos y mi cerebro se sale, cada vez más fácil.
Me invento algunas reconciliaciones con el entorno, pero qué me importa, todo por un trago, ahora ya, no mañana cuando no esté, ¿y si estoy qué?. Me tengo con mis libros, mis bandas, mis películas, mi discurso, egoísta, autocompasivo, monotemático, dime qué?. Suicidio en masa, descansamos, tranquilos, quietos, me preparo levemente y cobarde. Me tengo, me agarré haciendo lo que esperaban que hiciera en el lugar apropiado, tan apropiado que no quiero salir, tan apropiado que no encuentro otra forma de vivir. ¿A ti también?, ¿te pasa lo mismo?, me olvidé de ti, me olvidé de ti... me olvidé.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)