Espíritu con humor no es estar alegre siempre, es echarlo todo para la risa.
sábado, 4 de abril de 2009
Relaciones humanas callamperas
Después del encuentro fugaz de ayer en un contexto totalmente inesperado, una clara ejemplificación surgió en mi mente con la típica nostalgia lejana de siempre. Claro, no había otro modelo para ejemplificar lo que empezaba a sentir desde que empecé a pensar esto: la fragilidad de las relaciones en general. Y es que, después de tanto amor jamás me cabrá en la cabeza que puedan suceder cosas como esas.
Así la vida me parece frágil, muy frágil. ¿Acaso no tengo el valor y la seguridad para poder desechar a gente importante?, ¿acaso por una noche, por un combo en la cara, por unas puteadas es necesario dejar a gente importante?.
No sé, quizás soy muy intransigente y estúpido y me gustaría que fueran así las demás personas para no sentirme que sólo yo soy el que las caga, pero de verdad creo que detesto esto de las relaciones humanas. No deberían ser así.
Dinámicas, relaciones humanas dinámicas, la existencia es dinámica, tiene buenas cosas y malas cosas y todo es así. No encuentro justo, no encuentro la lógica, ni encuentro un equilibrio en mandar a la mierda todo por alguna acción no muy grave.
No estoy diciendo que todos podemos hacer lo que nos plazca hacer, hay cosas que sí marcan hitos y son permanentes. Pero la mayoría de las cosas sana y eso se debería dejar pasar.
No por simple voluntad, por un moretón en la cara, por un pollo en la cara, por alguna mujer u hombre equis, por una curadera, por un despecho, por un pendrive... la gente debería dejar de hablarse y quererse. De verdad que no, me da mucha... pena que las cosas terminen así. Me da lo mismo que sea un tiempo, unas horas, alguna tratada mal o alguna puteada; la verdad soy difícil de ofender y si lo hago, exploto y se me pasa de inmediato (a menos que te curao xD), así que no me tomen nunca en serio, como ya saben varios.
Pienso que en esto de enojarse, la dinámica positiva es la de corta duración, no es bueno quedarse permanentemente con un sentimiento que procura distanciarse de alguna persona y haciendo que ella te importe para estar enojado con ella, ni menos aún, haciendo que no existe, eliminando todo contacto y buena educación.
Al fin y al cabo, es todo una contradicción. Si digo que la vida es dinámica, debiera existir todo y si no existiera esto, de que la gente importante se deje de hablar y luego se odie, alegaría también por ello. Pero escribo esto porque las relaciones deberían ser más justas y firmes. No tan circunstanciales, todos, todos los son!, circunstanciales, aman cuando pueden, buscan cuando tienen algo asegurado y, especialmente, ven cuando quieren.
Igual amo a mi humanidad fea que es lo mejor cuando se combina cn mi parte divina.
domingo, 29 de marzo de 2009
La Onda
Es el alma de la sociedad de consumo.
Estar en onda es estar a tono con lo importado, lo joven y lo fácil.
Es considerar “las cosas como son” de sprite como la realidad.
Es figurarse que si uno se esfuerza, de barrendero puedes llegar a ser dueño.
Es creer que la dicha es un toyota y la felicidad máxima, un mercedes benz.
Es ser bonito y cuidar la línea.
Es trotar con los niños –la familia está muy en onda-, todos con buzos iguales y zapatillas “adidas”.
Es ofrecer no un mero whisky, sino decir: “¿quieres un Chivas o un Jhonny Walker?”.
Es comprar ropa nueva pero que parezca desgastada.
Es usar relojes de pulsera y celulares.
Es indignarse porque no hay dinero para copete, los cigarros o una tele nueva.
Es hablar de dinero, pensar en dinero, soñar en dinero.
Es recurrir a coca cola company cuando tienes sed en vez de tomar agua.
Es adorar lo importado por sobre todas las cosas.
Es sentirse importado.
Es comprar, comprar y comprar.
Es teñirse el pelo rubio o rojo, es alisárselo o enrulárselo.
Es poner posters en la pieza.
Es creerse libre y soberano.
Es vivir el mundo de fantasías de bilz y pap.
Es expresar esto mediante un computador intel pentium con una pantalla packard bell, ayudado con windows y por internet.
Nadie la controla, ni la dirige y sin embargo, cunde.
Apoyada por la publicidad (o propaganda?) comercial, va manipulando anhelos y moldeando gustos hasta inculcarnos un nuevo estilo de vida. Así, la fisonomía de la ciudad va cambiando a medida que entra en onda.
Nos lleva también a identificarnos con los jóvenes y rubias pelolais de coca cola, con los niños felices y sanos de omo y milo, con las mujeres hermosas de cabelleras brillantes de wellaton etc etc etc y pensar, que al consumirlo seremos como ellos. Como dicen siempre, el descartes de la época diría “consumo, luego existo”. Y que si fuera una religión, lider sería sus catedrales, econo sus parroquias y el centro su tierra santa.
Es este espíritu que se apoderó de nosotros, que valora algunas cosas y desprecia a otras.
Entre lo actualmente fuera de onda figuran los sueños que no tengan que ver con las aspiraciones de la onda, los pobres, tocar piano, criar gallinas, confiar en los demás, fracasar, los viejos y ser original.
viernes, 27 de marzo de 2009
Esto es una declaración:
Ya pasó todo. Soy yo ante el mundo y el mundo contra mí.
Quiero ver, escuchar, sentir y vivir más.
Quiero más, sé que hay más.
Y tengo que revivir este espacio mío, que hasta el momento
se lo ha llevado todo mi http://www.fotolog.com/z_zeta_z
Y esoo poh. Además no iba tomando mucho espíritu con humor que digamos la cosa.
miércoles, 22 de octubre de 2008
Me obligo, me tengo.
Conozco la locura porque la odio, y la odio porque mora en los abismos interiores de la persona que odio. La persona que alguna vez fui o soy.
Me tengo con mis supuestas salvaciones con la duda marcándome cada paso... el daño, me permite la felicidad de sentir. Vivir es sufrir. Sobrevivir es encontrarle sentido a ese sufrimiento. Agonizar se siente tan bien... Me tengo prefiriendo un dolor ante una supuesta alegría, más ligera, más corta, pero alegría al final. Me agarró, me dejó y me soltó un poco, tal vez para que crea que puedo. Estoy fiesta tras fiesta, achicando ansias, hasta que me duermo, me muero, me desmayo, me caigo, me pego contra la pared, golpeo pero me duele a mí, no puedo vomitar, no puedo vomitarte.
Me tengo amando, obligándome a teorizar, intelectualizar, concienciar, esperar. Alguien me advierte, es desesperación, sólo eso. Sigo todavía en el mismo día, nublado, frío, sin guantes, con una cerveza en la mano y monologueando mi perdición.
Me tengo... haciendo hablar cosas coherentes, cuando en realidad mejor no digo nada, me tengo así y me tengo vibrándome las venas de ansiedad de... de sed, ansiedad por más. Me tengo con ir más rápido hasta que no pueda parar. Me calmo. Vuelvo en soledad. Pienso automatizar algunos descansos, pienso que sino no hace falta que me suicide porque me muero. Me tienen con mis escritos y mi cerebro se sale, cada vez más fácil.
Me invento algunas reconciliaciones con el entorno, pero qué me importa, todo por un trago, ahora ya, no mañana cuando no esté, ¿y si estoy qué?. Me tengo con mis libros, mis bandas, mis películas, mi discurso, egoísta, autocompasivo, monotemático, dime qué?. Suicidio en masa, descansamos, tranquilos, quietos, me preparo levemente y cobarde. Me tengo, me agarré haciendo lo que esperaban que hiciera en el lugar apropiado, tan apropiado que no quiero salir, tan apropiado que no encuentro otra forma de vivir. ¿A ti también?, ¿te pasa lo mismo?, me olvidé de ti, me olvidé de ti... me olvidé.
jueves, 24 de julio de 2008
El descargue emocional...

Lamentablemente los rostros pasan y resbalan, el tiempo pasa y no sana nada y mi vida parece no dar señales de un encuentro consigo misma. Ahora sí, ahora si conozco este enojo, esta decepción que me corroe en cada suspiro, en cada pensamiento, en cada esquina del contradictorio amor que aún a rastrojos y heridas puedo llegar a dar, lo siento, lo respiro, me huelo, me sumerjo y sudo en mi desacreditado amor que cuando entrega nada le vale para sí mismo… pues no decide, sospecha de sí mismo, es incapaz y ahorca cada nuevo intento de cada nueva mirada, la sofoca con su propio temor, con su propia desconfianza, con su propio dolor.
Hoy, abrazo esta ira contra mi mismo, que a veces parece superar en creces la melancolía y el pesar, me extingue… ya no sé qué soy, ya no soy quien fui, hubo un quiebre en mi historia, en mi yo, en mi persona me estrangula, me extingue… ¡hasta que el recuerdo de ti!, mi amada, se convirtió en el veneno más pérfido en mis venas. Demasiados hechos, demasiadas palabras inoportunan las historias con tus besos y sonrisas fortuitas, insultan a aquel vapuleado amor que alguna vez fue, parecen abochornarte y acosarte, tal como a mí. ¿Fue tan así?, y qué importa si fue tan así o no. Los mismos recuerdos que evocan amor nos privan del mismo sentimiento, así que, qué importa que te extrañe, de qué sirven hacer mis disculpas en el momento que volteas, qué importa que te ame, qué importa que te espere si el odio por mi mismo te amarra a todo el tiempo de desesperación provocado solo por ti y nadie más, siéntete y séme de alguna forma útil, muérdete la lengua y desaparece hasta que tengas algo más que desdén para mí, ¡alguna explicación o alguna petición!. Pero que ganas de enrostrar, que ganas de agarrar las palabras, sacarles el jugo y exhibirlas al aire y la luz como si fueran un contrato a la ley de la vida, que ganas de hacerte sentir, que se te doblen las rodillas al verme a tu presente, a tu verdad, que ganas de hacerte confundir, de moldear y olvidar…
Porque todo acá en mi corazón con el que siento y percibo es autodestructivo, cada nueva persona que toco la trato de convertir, cada nueva cosa que siento la desfiguro y es posible que dañe, es posible que odie, es posible todo. Busco y busco formas de hacerme daño, de sufrir y desprecio lo que creo, lo que me dan y me da igual al final todo rebobina.
Pues y un día, me sorprendí deseando nunca haberte conocido, que jamás hubieses existido, para ya no tenerte más, no tener más este dolor, este dolor que perfora y destruye cada uno de mis sueños, cada uno de mis días y mi vida, me divide, me disgrega y me quiebra, ¡vete de una vez!.
Bien… ¡Una vez más por favor!, lo que sea para aliviar mi mente, alguna palabra, alguna sonrisa, alguna atención, no me dejes sólo por favor, ya no más, ya no quiero sufrir más!. La vida se presenta penosa y dura y yo ya no sé que hacer, me tomas y me dejas como si nada, me escupes y te ríes y me da igual, solo no te vayas.
No sabes lo arrepentido que estoy de las cosas que hice, me encantaría decirte pero ya no escuchas, me pateaste fuera de tu vida y cerraste la puerta. Pero acá estoy, restregándome en el barro que tanto me hace daño, esperando tu redención, no importa que me miren, que me critiquen, que me sacudan y me digan basta!.
Cuando intento dormir, cuando estoy sólo, cuando por fin puedo disfrutarme solo pienso en ti, quedo inmóvil y cierro los ojos tratando de convencerme de que todo es mentira, de que aún estás aquí al alcance de mi mano pero cuando despierto siento la soledad más que nunca y lloro y lloro porque las pérdidas como ésta simplemente no tienen sentido. Pero acá estoy amándote y recitándote en secretos, te alabo en palabras, te imagino en cuentos, te recuerdo en mis historias y así vivo, así recorro mi camino pedregoso y así espero que me puedas acompañar de nuevo, no hay distracción, no hay otro amor, no más amistad sólo tu me puedes sacar, ya no me dejes sólo, quédate acá, límpiame un poco con tu sonrisa, con tu atención. Estoy triste, todo lo sufro, todo lo soporto, todo lo espero y todo lo creo, realmente es un pesar que corroe y qué lo único que me hace vivir es tu perdón, ven acá de una buena vez y rescátame, si aún tienes amor dentro te suplico que lo liberes y dejaré que me recorras.
Y si creo en mis sueños, y si creo en el tiempo y en ser puntual, y si creo en el amor verdadero puedo estar seguro que ninguna fuerza, ni un tornado, ni un golpe en la cabeza, ni un volcán de pompeya, ni una cárcel, ni un beso en tus labios y ni una búsqueda de otro hombro podrá quitarme el amor, porque el amor existe no por mi cuenta, tal como mi vida, no existe por mí y para mí, simplemente es para ti!, no hay otra razón y ni yo el supuesto dueño desea otra!.
Oooh pero no sabes cuánto te anhelo, no sabes cuanto te espero!, no sabes que si me permitieses entrar qué haría por ti, no sabes cuan de ti me siento, ni sientes de lo que siento, permítelo, da oportunidades…, no importa que hagas, no importa que anheles, mi consigna de amor siempre por siempre, por los siglos de los siglos hasta el reencuentro y más allá…
Me encantas, te adoro, estaré por siempre… doy gracias a dios por haberme dejado entrar, por haber sido parte de la mejor persona que conozco, porque existas, para mí siempre has sido felicidad y nada más que felicidad… nada de heridas, nada de rencores, nada de tristeza. Las cosas sucedieron y así harán porque no habría otra manera y así volverán, así resurgirán de las supuestas heridas, de los supuestos nuevos amores, el reencuentro es inevitable e inconsumable, cada día siento más amor, más anhelo, más verdad y más sueño con alcanzarte. Tú… a mi vida la embellece una esperanza, tiene un cielo que le has dado tú”… más me regocijo con el día en que vuelvas a mirarme, en que me vuelvas a tocar y sientas lo de antes. Ya no entiendes nada, no sabes nada… no sabes nada de mí, pero acá estoy, feliz esperándote y tuyo es, todo mi ser...
Nada se hace con sentido… y este es el testamento del ente tortuoso que no es más que la piel muerta del ayer, ha sido una larga historia sin un final cúlmine, una pequeña historia ética, una pequeña historia de besos y amor, de alegría y de heridas, de recuerdos, de impotencia y de olvido.
*Mejor mantenerlo en secreto hasta un mejor día...